CONOCERNOS ¿qué nos quiere decir el cuerpo con la enfermedad?

CONOCERNOS ¿qué nos quiere decir el cuerpo con la enfermedad?
CONOCERNOS, es un libro de consulta, para que quien sufra de una enfermedad pueda averiguar de una manera sencilla y rápida la verdadera causa emocional de su problema.Pueden adquirirlo en papel y también en versión digital (Kindle) a la derecha.

01 diciembre 2016

EMBARAZO, problemas en el:




A nivel biológico el embarazo es como un tumor y al principio la madre produce anticuerpos para hacer frente a éste cuerpo extraño. Es el único “tumor natural” en el útero con multiplicación de células, con la particularidad que son células de otra persona.
La fecundación es la concretización de un proyecto. El proyecto de un niño es, por una parte consciente y por otra inconsciente. En muchas ocasiones es totalmente inconsciente.
El embarazo puede constituir en sí mismo un conflicto, pero la mujer puede que no sea consciente de éste. Puede tratarse de un hijo no deseado por un fallo en los métodos anticonceptivos, porque sucede en un momento no deseado para la mujer, porque no considera al hombre adecuado como padre o, tal vez, no se siente feliz dentro del seno de la nueva familia, etc.
Por el contrario, el embarazo a menudo, puede representar la resolución de un conflicto.
Por ejemplo: por no poder tener niños, la mujer se puede sentir inútil, o sentir que carece de un lugar propio y por ello sentirse desvalorizada.
O quizás pueda tener problemas de falta de reconocimiento de su propia feminidad y, sin embargo, al quedar embarazada éstos conflictos desaparecen, ya no le afectan más.
La resolución de estos conflictos suele ir acompañada de síntomas físicos como edemas o vómitos abundantes, que suelen desaparecer sobre los dos meses de embarazo, si llegaran a producirse durante más tiempo podría afectar al desarrollo normal del bebé.
Patologías del embarazo y del parto.
Embarazo ectópico o extrauterino: Si un óvulo fecundado se implanta fuera del útero se denomina embarazo ectópico o extrauterino.
El conflicto que puede ocasionar éste tipo de embarazo es que la mujer conscientemente quiera quedar embarazada pero, inconscientemente, no.
Se trata de un embarazo deseado y rechazado a la vez. La mujer quiere y no quiere, al mismo tiempo. Por diferentes razones rechaza este embarazo (preocupaciones, problemas financieros, no tener tiempo para ocuparse del bebé, problemas de trabajo, de pareja, etc.)
Así las frases que podrían oír de una mujer son: “Quisiera tener un hijo y no quiero tenerlo”. “No es el momento adecuado”. “No puedo responsabilizarme de éste bebé en éste entorno. El espacio que tengo en mi casa es muy pequeño”.
¿Quién es el padre, mi marido o mi amante? “No es el padre adecuado”.
Mi embarazo esta fuera de norma, de los usos y costumbres.
Relación violenta con la pareja.
Huevo huero/mola o gestación anembrionada. Se trata de un óvulo fecundado por un espermatozoide pero que no inicia el proceso de la división celular que conduce a la formación del bebé. Se dice que el huevo está "vacío.
“Tener el deseo de un hijo”.
La madre tiene un gran deseo de tener un hijo pero sin proyecto, sin concretizar, sin materializar. Está embarazada de un deseo.
También puede ocurrir que la madre tiene un gran deseo de tener el niño y el padre un gran deseo de no tenerlo o al revés.
Contracciones uterinas durante el embarazo:
Puede deberse a un drama vivido por la madre durante el embarazo. El útero se contrae como si quisiera eliminar al bebé. El bebé siente en algún momento el dolor y falta de espacio, por lo que la solución es tener el nacimiento antes que las contracciones.
Podemos averiguar: ¿qué es lo que la madre vivió en el mismo mes de embarazo con su propia madre?
Ejemplo: “Quisiera echar a alguien de mi casa, de mi familia, irme yo misma”.
Toxemia gravídica, eclampsia:
Toxemia: La placenta se vuelve tóxica.
“Tengo miedo a la muerte, tengo miedo a morir durante el parto”.
Eclampsia: Es el accidente agudo de la toxemia gravídica que consiste en un acceso repetido de convulsiones seguido de un estado de coma. Es un problema grave de urgencia; en el parto se producen hemorragias, hipertensión arterial, edema, eventualmente epilepsia, problemas renales, etc.
La madre es como si tuviera el sentimiento o la necesidad de:
“Yo quiero matar a alguien para dar vida a éste niño (Marido, Padre, etc.)”.
Edema: cuando aparece edema en las piernas o en los brazos puede tratarse de una fase de resolución de un conflicto anterior a la concepción y en ésta resolución aparece la noción de: “pierdo todas mis referencias”.
Hemorragias: La hemorragia está ligada a la sangre y ésta representa a la familia, por lo tanto se trata de un conflicto en relación a la familia.
”Quiero eliminar a alguien de mi familia”.
Si se trata de un coagulo de sangre puede significar: “quiero eliminar la unión entre dos personas o esta unión me agrede”.
Anemia: Puede aparecer en cuadros familiares muy conflictivos.
“No quiero molestar al otro, no quiero tomar su lugar, su oxígeno”. “Tengo miedo de molestar”. “No tengo el derecho de estar en esta familia”. “Para sobrevivir es necesario no responder, no combatir”. “No tengo derecho de combatir”.
Hemorroides: Afectan a las venas que están alrededor del ano por lo tanto se trata de un tema familiar. ¿Quién soy?
“Yo no tengo lugar en esta familia. No tengo lugar con esta nueva identidad (Mamá)”.
¿Quién soy, la esposa de mi marido o la madre de mi hijo?
Hiperproducción de leche: Tengo miedo por el bebé durante el embarazo (por ejemplo por haber pasado varias amniocentesis).
Descalcificación: Como afecta a los huesos se trata de un conflicto de desvalorización.
¿Para qué sirvo? Me siento inútil.
Incompatibilidad RH: “Yo no quiero a esta familia tóxica y mortífera y debo proteger a mi hijo”.
”Me gustaría que mi hijo no perteneciera a ésta familia”.
Atresia esofágica: (El esófago no se desarrolla apropiadamente)
Mi hijo no tiene necesidad más que de mí y quiero darle todo a través de mi sangre.
Hipertensión arterial: Resisto para defenderme y combatir. Para proteger a mi familia. (Puede ocurrir que su pareja no desee al bebé y quiere que ella aborte).
Manchas en el rostro: (Véase Cloasma)
Cordón umbilical alrededor del cuello: En muchos casos las personas que han padecido éste problema, de adultas, pueden sentir opresión a nivel de la garganta.
Problemas con los líquidos (incluido la liquidez económica).
“Si tengo líquido, me puede matar”.
Problemas de la madre con su pareja.
”Es necesario sacrificar al niño, para que la pareja viva”.
Las personas que nacen con el cordón umbilical alrededor de su cuello, de adultas, suelen tener dificultades para ganarse la vida, para ser autónomos financieramente, porque su inconsciente ha grabado que la edad de autonomía de la persona, es decir, la salida del vientre materno representa un peligro de muerte.
Placenta previa: (es cuando la placenta está colocada en el cuello del útero y el bebé no puede salir).
“Protejo a mi niño de una violación del padre o de cualquier otra agresión.
Mi niño podría ser agredido”. (Puede ocurrirle a la mujer que no le apetece mucho mantener relaciones sexuales durante su embarazo pero, sin embargo, su pareja se las solicita).
Desprendimiento prematuro de la placenta: Separación de la placenta de la pared uterina antes de dar a luz al bebé.  
La placenta tiene una función de protección. Dejo de preocuparme por el bebé (dejo de protegerlo) debido a la aparición de un problema que considero de mayor importancia.
En algún momento recibo un miedo tan fuerte que temo por mi vida, y como solución biológica dejo de preocuparme por el bebé para salvar mi vida.
Conflicto de mamá tóxica. “Tengo miedo de ser tóxica y de hacer mal a mi bebé”. (Por ejemplo en mujeres que beben alcohol, fuman o se drogan).
”El mundo exterior es peligroso”. (Se trata de mujeres que tienen miedo a relacionarse).
Cáncer de la placenta: “Siento miedo de no poder llevar bien mi embarazo”.
Rotura prematura de aguas o Parto prematuro: Se suele producir antes de la semana 37.
Conflicto de supervivencia. “Nacer lo antes posible”.
Conflicto de desvalorización: “Como madre creo que no seré capaz de dar al niño lo que necesita”.
Contracciones prematuras: Se consideran contracciones prematuras si aparecen antes de la semana 36. El bebé quiere nacer lo antes posible.
Peligro. Algo va mal ahí dentro, es preferible salir cuanto antes.
Es necesario averiguar qué peligros hubo en partos o embarazos anteriores dentro de la familia. ¿Hubo abortos? 
Gemelos:   El sentido puede estar ligado a la pérdida de algún hijo anterior o a otras muertes de niños en la familia.
También pueden darse en familias con problemas de hipertiroidismo, “hay que hacer rápido muchos niños y para ganar tiempo se tienen embarazos múltiples”.

Recomendaciones para recuperar la salud física, emocional y espiritual:
Realización de un duelo tras un aborto:
Después de un aborto debemos realizar un duelo por el Ser que se ha ido, ya sea por relajación y visualización, con PNL o simplemente escribiendo una carta a esa alma que nunca llegó a nosotros con los siguientes apartados: 
1 Ponerle un nombre. 
2 Pedirle perdón, perdonar su marcha y perdonarnos a nosotros y a nuestros ancestros que hayan pasado por situaciones parecidas. 
3 Preguntarle si necesita algún trabajo más (estar atentos a las sensaciones). 
4 Despedirse y soltar, dejar marchar. 
5 Agradecer la experiencia en nuestro nombre y el de nuestros ancestros. 
6 Podemos incluir un dibujo o aquello que asociemos al bebé.
7 Por último entregamos esa carta a la tierra (enterrada), al aire (soltada con un globo), al agua (mar o un rio), o al fuego (quemada), y por último, volvemos a agradecer.  
Para que el aborto no se produzca la mujer no debe dejarse guiar por valoraciones familiares, sociales, religiosas, etc., para tomar la decisión de quedarse embarazada.
La futura madre debe responsabilizarse absolutamente de cuando es el momento o no, para tener un hijo.
Una mujer debería hacerse madre sabiendo lo que hace, porque dar a luz un niño es una cosa, cualquier mujer puede hacerlo, pero ser madre es una cualidad especial, ya que desde que el niño está en su vientre depende totalmente de ella.
Después cuando el niño nace, también la madre siente como si ella volviera a nacer. Y cuando el niño empieza a crecer, la madre también crece con él.
Cuando la mujer sienta que está preparada para amar incondicionalmente ese sería el momento exacto para embarazarse.
La solución está en el amor, en la entrega. En buscar la unión con el nuevo Ser y servirle desinteresadamente. De esta forma, ni el temor a la responsabilidad ni el sentimiento egoísta de perder la libertad, tendría cabida en el seno de la mujer para provocar un aborto.
Cuando una madre se centra en las necesidades de su hijo, el embarazo se desarrolla armoniosamente.



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Joman Romero

16 noviembre 2016

Enfermedad de Hashimoto: (Conflictos emocionales que pueden causarla)



Inflamación de la glándula tiroides (hipotiroidismo) por una reacción autoinmune. En éste caso seguimos encontrando el mismo resentir del hipotiroidismo, porque las enfermedades autoinmunes destruyen la glándula y pueden fabricar menos cantidad de hormona.
El sentido de ésta afección es frenar las constantes y el metabolismo, esperar, ralentizar el tiempo.
Fase de estrés de un conflicto de impotencia. Necesidad de ralentizar algo que yo mismo empecé o ejecuté de forma muy rápida. Debo frenarlo o pararlo.
Proyecto sentido: Muchas veces la madre no desea tener al hijo o no ve el momento de tenerlo. “Nací en unas condiciones demasiado rápidas, con prisas". "Tengo derecho a existir a condición de que el tiempo se ralentice”.
Chica que a los once meses de haber nacido, su madre dio a luz a un hermano. Su hermano nació demasiado pronto. Hubiera deseado parar el tiempo para poder disfrutar más de la atención de los padres.
“Siento que a mi hermano mayor lo quieren más que a mí y quiero haber nacido antes para que me quieran más y para conseguirlo, autodestruyo mi tiroides”.
Chica adolescente se queja, en su casa, porque se ve obligada a hacer rápido la limpieza de su habitación antes de marcharse al instituto y ella se niega.
“Tengo derecho a existir a condición de que el tiempo se ralentice”.
Conflicto de tener que luchar con otros (en términos de ser más rápido o mejor) para conseguir el pedazo (sueldo, comida, etc.).
Toda enfermedad auto-inmune indica conflictos con los lazos de sangre. Conflicto de huir de un peligro pero verse impedido.


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Joman Romero


15 noviembre 2016

BRAZOS (Conflictos emocionales que pueden afectarles)



Nombre genérico que recibe la extremidad superior, pero en realidad solo hace referencia al segmento que va del codo al hombro. Del codo a la muñeca es el antebrazo.
Los brazos tienen que ver con nuestra capacidad y habilidad para actuar, trabajar, cargar, para abrazar a las personas, para aceptar y para acoger las experiencias de la vida “con los brazos abiertos”.
También reflejan nuestro carácter, nuestra manera de expresarnos, nuestra utilidad y nuestra valía; con ellos golpeamos, protegemos, acariciamos, sujetamos, etc.
Si aparece algún problema en ellos quiere decir que tenemos un conflicto emocional en el cual no nos sentimos a gusto con alguna situación afectiva o bien alguna circunstancia en el trabajo o con las órdenes que recibimos en nuestro trabajo. 
Por ejemplo, cuando sentimos miedo a realizar algo, alguna tarea o a las consecuencias que nos pueda acarrear.
También cuando nos resulta imposible llevar a cabo alguna acción referente a nuestro ámbito familiar o profesional. Como cuando nos sentimos culpables al darnos cuenta de nuestra incapacidad para abrazar a los seres queridos; o cuando estamos tristes y apenados porque no nos sentimos útiles en el trabajo y carecemos de confianza en nuestras capacidades; estas tensiones se manifestarán en nuestros brazos por medio de dolores o traumatismos.
Cuando estamos hartos de algo o de alguien y no queremos reconocerlo, nuestros brazos  no reciben estímulos de parte de la mente y nos lleva a recogernos en nosotros mismos cargados de dolor  y de sufrimiento, sin darnos cuenta que sólo nosotros, con nuestra actitud, o en este caso más bien, con nuestra desidia, lo hemos provocado.
“No me gusta que se me acerquen, ni que me abracen”.
“No me gusta hacer este trabajo”.
“Me molesta cómo mi jefe me da las órdenes”.
“No me siento capacitado para hacer este trabajo”.
Brazo derecho (zurdo para los zurdos): Conflicto de dejar partir a quienes amamos (hijos, familia…).
Brazo izquierdo (derecho para los zurdos): Conflicto de protegerse de agresiones. Querer mantener a alguien a distancia.
Aunque la simbología del brazo está relacionada con el trabajo, la acción, con nuestra intención de querer abarcar o no, etc., es necesario también tener en cuenta si la dolencia afecta a la piel, músculo, hueso, etc.
Recomendaciones para recuperar la salud física, emocional y espiritual:
Cuando la capacidad de movimiento de nuestros brazos se reduce, cuando el dolor nos impide levantarlos, es señal inequívoca de que ha llegado el momento de empezar a actuar. No debemos dejarnos llevar por las resistencias de la mente y pasar a la acción con confianza. La existencia nos proporcionará lo necesario.  Aunque el momento sea difícil, es nuestro deber seguir adelante; meternos de lleno en la vida para que el futuro sea más dichoso.
Debemos aprender a perdonarnos, a perdonar a los demás y a abarcar con alegría las experiencias que nos proporciona la vida. Con esta actitud, nuestro Ser interior se ablanda, se vuelve más comunicativo, y estaremos más dispuestos también a apoyar y proteger a los demás y abrazar sin retener.
“Necesitamos comprender que la vida nos presentará siempre lo que necesitamos vivir en cada momento”.
“Debemos comprender que si nuestro trabajo no nos gusta, podemos ver otras opciones”.
“Es bueno para nosotros estar abierto para dar y recibir amor de los demás”.
“Necesitamos confiar en nuestra capacidad para realizar cualquier tarea”.
Si la tensión se manifiesta en el brazo derecho, estará relacionada con la energía Yin, (lo materno) y con nuestra predisposición para dar y si se produce en el brazo izquierdo estará en relación con la energía Yang, (lo paterno) y con nuestra capacidad para recibir.



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Joman Romero